Para ponerse en contacto con la Clínica de Rehabilitación, Llame o escríbanos Nos pondremos en contacto con Ud

mayo 12
AHORA QUE SOMOS PADRES...NO DEJEMOS DE SER PAREJA

AHORA QUE SOMOS PADRES...NO DEJEMOS DE SER PAREJA

  • BY: ClinicaRehabilitacionInfantil
  • 0
  • Posted in:

PAREJA

La llegada de un hijo supone grandes cambios en nuestra vida, no en vano, comenzamos a incorporar el concepto de familia cuando esto sucede.  Hasta entonces éramos hombre y mujer y formábamos una pareja, ahora somos padre y madre y formamos una familia.  El concepto de pareja parece diluirse en nuestros nuevos roles, sin darnos cuenta que la solidez de una pareja juega un papel fundamental en el sostén de la familia.

Ser padres no es tarea fácil, de ahí que todo nuestro empeño se centre en hacerlo lo mejor posible.  Nos enfrentamos a uno de los mayores retos de nuestra vida y al que nos hará sentir lo que ningún otro, por eso nuestro nivel de implicación es total y absoluto. Durante el tiempo de su gestación somos totalmente cómplices de las nuevas experiencias y poco a poco nos vamos preparando para hacer frente a nuestra nueva dinámica como familia.

Sin embargo en ocasiones, los acontecimientos no suceden como los esperábamos y es fácil que surja el desconcierto. De repente tenemos que hacer frente a circunstancias que no estaban previstas, a emociones cuya intensidad nos desborda, a valoraciones médicas que no sabemos cómo asimilar y es entonces cuando más que nunca necesitamos del otro.

Lo que ocurre es que  no todos reaccionamos de igual manera. La pareja está formada por dos personas, y cada una de ellas puede que lo sienta, lo experimente y lo enfrente de un modo totalmente diferente. Y esto no es ni bueno ni malo, simplemente es algo que puede ocurrir, y en ese supuesto lo que no debemos olvidar es que debemos seguir siendo un "equipo", para apoyarnos, comprendernos y seguir en ese camino que un día decidimos transitar el uno con el otro. Porque todo "suma" o todo "resta" a la hora de reposicionarnos en nuestra nueva realidad.

Fortalecer el vínculo de la pareja no es algo que suela asumirse como prioridad, damos por hecho que ese vínculo existe y seguirá existiendo a pesar de cualquier circunstancia, pero la realidad nos dice, que en muchas ocasiones, esto no es así. La falta de comunicación, el no saber pedir ayuda al otro , el olvidarnos que somos hombres y mujeres además de padres y madres, no crear espacios de intimidad, el enfrentar la situación de nuestr@ hij@ con discapacidad de un modo diferente, etc. etc. , pueden hacer mella en la relación.

Cuando hablamos de estas cuestiones parece que todo resulta "obvio", y justamente por valorarlo de ese modo, pocas veces hacemos el ejercicio responsable de cuidarnos y cuidar al otro. Parece que estaba claro cuando éramos dos, pero ahora que somo tres o más, nos cuesta distinguir el "nosotros"de pareja, del "nosotros" de familia. Porque más allá de nuestro papel y nuestras responsabilidades como  padre y madre, dónde quedan el hombre y la mujer y su responsabilidad con la pareja que forman?.

Al principio del escrito he comenzado diciendo que ser padres no es tarea fácil, pero creo que sería más acertado decir que en muchas ocasiones ser padres y seguir siendo pareja tampoco lo es. Dicen que la unión hace la fuerza, cultivar nuestra complicidad es básico para seguir juntos en el camino y mucho más cuando existen circunstancias especiales que requerirán de un compromiso mucho mayor de nuestra parte.

La Comunicación entre ambos es clave. En ocasiones parece que nos quedamos "a la espera" de que el otro entienda o adivine lo que quiero, lo que pienso o lo que siento. Entre nosotros no deberían existir juicios ni prejuicios, sino comprensión y apoyo. Si no hablo con claridad el otro no puede entenderme, si no escucho lo que me dice, no podré comprender cuál es su necesidad. El diálogo abierto y claro, la comunicación entre ambos, es básica para entendernos y seguir adelante juntos. No debemos dar nada por supuesto y expresarnos sin ningún temor, no estamos con un/a desconocid@, estamos con nuestr@ compañer@ de vida y debemos ser honestos el uno con el otro.

La responsabilidad es mutua aunque uno de los dos, por diferentes circunstancias, tenga que asumir muchas más tareas en relación con las necesidades especiales de su hij@. En más de una ocasión escucho la frase "no, esto es cosa de...." refiriéndose a quien asume la responsabilidad de sus cuidados. El que uno de los dos, por las circunstancias que sean, deba hacerse cargo de determinadas tareas en relación con su hij@, no significa que el otro se desentienda por completo de tales tareas. Quienes están en el día a día deben aprender a pedir ayuda y quienes no lo están deben saber que, en beneficio de ambos, es preciso darla. Es muy fácil que una pareja comience a deteriorarse cuando uno de los dos comienza a sentirse "sol@" en el camino. Suele suceder que cuando uno siente que el otro no está asumiendo la parte que le "toca" como padre/madre  se siente traicionado en ese proyecto que era "común" para ambos y eso inevitablemente conduce a un distanciamiento de la pareja.

Favorezcamos el contacto físico, dónde se quedan los besos, las caricias, los "arrumacos" que antes estaban presentes a cada instante. Colmamos de mimos a nuestr@s hij@s, y a nuestra pareja? Todos necesitamos esas pequeñas muestras de cariño, esos pequeños detalles que favorecen la cercanía entre ambos. Puede que ambos estemos agotados después de un duro día de trabajo, o puede que uno lo esté más que el otro; ahí es donde deben estar presentes los detalles. Si estamos cansados y nos sentamos en el sofá a ver una peli, qué tal si lo hacemos el uno al lado del otro, en vez de cada uno en una esquina por separado?.  No debemos perder la proximidad, la cercanía, el tacto, eso que llaman "piel con piel". Porque si no mantenemos en el día a día esos pequeños detalles que nos acercan, será difícil que nos apetezca crear espacios de mayor intimidad.

Valoremos el esfuerzo y las cosas buenas que nos aporta el otro. Si nos ponemos a analizar siempre encontraremos un poco de todo, pero si sólo nos centramos en las cosas negativas llevaremos nuestra atención a cosas que al final sólo nos generarán rechazo. Esto no significa que no hablemos o intentemos solucionar lo que nos hace sentir mal o no nos gusta, pero no olvidemos las cosas buenas que siempre hay. Busquemos lo que nos une y nos afianza, no lo que pone barreras y nos distancia.

Creemos espacios comunes e individuales, es bueno hacer cosas juntos pero también es saludable para la relación hacer cosas por separado. Todos necesitamos un tiempo para estar a solas o para compartirlo con otras personas. Puede que nos guste hacer una determinada actividad que el otro no comparte, o puede que necesitemos desconectar por un rato y que nos releven de nuestras tareas habituales. Seamos generosos con el otro.

No cabe duda que cada pareja es un mundo y nadie mejor que aquellos que la componen pueden saber lo que la debilita o la fortalece. Por eso lo que realmente cuenta no son los "consejos", sino la conciencia de que sólo aquello que se tiene en valor y se  cuida con esmero se mantiene y  se enriquece con el tiempo.

Inés Canal López