Aprendiendo a través del juego

Los métodos de enseñanza tradicionales no siempre son eficaces y apropiados para todos los niños. Así que algunos no dudan en utilizar los juegos como apoyo al aprendizaje… ¡y funciona!

El aprendizaje a través del juego es un concepto utilizado en la ciencia de la educación y la psicología que defiende la idea de que los niños adquieren habilidades a través del juego, dando sentido al mundo que les rodea. Según Lev Vygotsky, “el juego es la principal fuente de desarrollo de los niños, ya sea emocional, social, físico, lingüístico o cognitivo”. El juego proporcionaría a los niños habilidades sociales y cognitivas y confianza en sí mismos que les permitirían experimentar cosas nuevas y evolucionar en entornos desconocidos. 1 Al enfrentarse a reglas y entornos desconocidos, los niños desarrollan nuevas estrategias, adoptan ciertas habilidades, piensan de forma creativa, colaboran con sus compañeros de juego y aprenden de sus errores.

Juego libre y juegos de mesa

Para un artículo anterior en Educar2 , nos reunimos con Michel Van Langendonckt, coordinador de educación. Se examina el papel que desempeña en la psicología del desarrollo y en la socialización de los individuos. Según él, “el juego cumple un papel importante en la psicología del desarrollo en general… El juego llevaría a la capacidad de buscar soluciones, ayudaría a tener un espíritu positivo, una actitud juguetona hacia el mundo”. Hay dos tipos de juegos: los juegos gratuitos y los juegos de mesa, ambos igualmente importantes y complementarios. “El juego libre, que consiste en utilizar los juguetes de forma independiente, crear sus propias reglas, permite el desarrollo personal y el desarrollo de la personalidad. Este tipo de juego requiere inventiva y creatividad y permite modular el entorno según las propias necesidades. Es una etapa muy importante en la construcción del individuo, que a menudo se detiene demasiado rápido para dar paso a los juegos basados en reglas, es decir, los juegos de mesa. En ese punto, el individuo pierde la libertad pero gana en socialización, en cultura. Los juegos de reglas son una forma de aprender a vivir en sociedad, porque se aprenden las reglas de la vida. Nos permite comprender el hecho de que no estamos solos, que vivimos con otros. Llevar a cabo esta experiencia en forma de juego es practicar de forma indolora algo muy difícil. Los juegos son espejos de la sociedad.“3

¿Qué tan efectivo es?

En comparación con el trabajo, el juego se percibe como una actividad divertida y relajante, lo que lo hace agradable para los niños y, de hecho, aumenta su eficacia. De hecho, el juego es una actividad elegida, a diferencia del trabajo, que es percibido como impuesto por los demás. El juego se convierte en sinónimo de relajación y placer, mientras que el trabajo no es más que un trabajo y una obligación. A diferencia del trabajo, que tiene un objetivo y un resultado precisos, no se esperan efectos de un juego, se vive y se encuentra placer en él. El juego se convierte entonces en un soporte ideal para permitir la adquisición de habilidades a veces difíciles de adquirir a través del trabajo tradicional. De hecho, el juego tiene muchas ventajas4 :

  • motiva al niño, facilita la concentración y estimula la memoria;
  • hace que el estudiante sea activo en el aula, donde a menudo permanece pasivo. El niño es el actor de su reflejo, de su estrategia, colabora y comparte con sus compañeros;
  • El juego modifica y democratiza la relación con el conocimiento: el niño está menos sujeto a la tensión, al miedo al error y al fracaso porque el juego se basa en reglas conocidas por todos y a veces en el azar;
  • El juego anima al estudiante a verbalizar sus pensamientos, a argumentar sus elecciones y, por lo tanto, le ayuda a perfeccionar su lenguaje;
  • El juego permite al niño desarrollar métodos de trabajo, seguir una lógica, un razonamiento;
  • El juego estimula varias habilidades al mismo tiempo: verbales, mentales, lógicas, numéricas, etc…
  • El juego le da al niño un objetivo preciso y concreto y lo anima a involucrarse en él.

El juego es, pues, un soporte de elección en el ámbito del aprendizaje, porque moviliza un gran número de capacidades cognitivas y permite una diferenciación pedagógica que da sus frutos con los jóvenes, que a veces pierden terreno frente a los métodos tradicionales de instrucción. El juego se convierte en una fuerza motriz para el conocimiento; motiva al alumno a avanzar en todas las materias. Como señala Ryngaert, el juego refuerza el “deseo de aprender” y el “placer de saber“5 . La noción del placer de los jóvenes por aprender es central en el enfoque del aprendizaje a través del juego. El juego es, por lo tanto, un medio lúdico y educativo al servicio del aprendizaje escolar que sería una lástima ignorar.