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marzo 05
EL RETO DE SUPERARNOS

EL RETO DE SUPERARNOS

  • BY: ClinicaRehabilitacionInfantil
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Victor-Frankl

Desde que el mundo es mundo todas las especies han tenido que cambiar y evolucionar para adaptarse al entorno y sus circunstancias, porque sólo aquellos que cambian y se adaptan sobreviven. Frente a la incapacidad de modificar muchas de las situaciones que nos toca vivir, contamos con lo fundamental...nuestra capacidad para cambiarnos a nosotros mismos.

Cuando somos padres de un hij@ con discapacidad ( sea la que sea) todos, sin distinción, nos enfrentamos al reto de poner en marcha todos las acciones que sean necesarias para poder minimizar sus efectos. Nuestro objetivo pasa por darles la posibilidad de alcanzar una vida plena dentro de las limitaciones que puedan padecer. Pero en ocasiones olvidamos que junto a ese propósito hay otro aún más importante y es el de aprender a vivir con ella. Nuestro hij@ siempre "es" y "será" con su circunstancia.

Lo más probable es que nuestra dinámica familiar cambie, porque ahora tenemos que dar respuesta a unas demandas que antes no teníamos. Y eso supone una serie de "ajustes" y un proceso de adaptación obligado por parte de TODOS, que unido a las emociones que lógicamente surgen,  ponen de manifiesto reacciones muy diversas.

No sabría decir si es  una cuestión de fortaleza mental, espiritual, o de experiencias previas de vida,  pero lo cierto es que no todos reaccionamos del mismo modo ni en los mismos tiempos. Conozco una historia que nos habla de cómo frente a una misma adversidad (agua hirviendo) tres elementos: una zanahoria, un huevo y unos granos de café, reaccionan de forma muy diferente. La zanahoria que llegó fuerte y dura, resulta que tras su paso por el agua hirviendo se volvió blanda y débil. El huevo que había llegado frágil, con un interior maleable, se endureció. Mientras que los granos de café fueron los únicos, que después de pasar por el agua hirviendo, habían cambiado el agua.

La pregunta es: con cuál de esos tres elementos nos identificamos. El dolor nos ha convertido en personas débiles sin fuerzas? Las situaciones adversas han acabado por "endurecer" nuestro corazón?. O hemos sido capaces de transformarnos en alguien mucho mejor que ha conseguido superarse y enriquecer a su entorno?

Cuando el dolor que sentimos frente a cualquier acontecimiento o circunstancia de nuestra vida (enfermedad, muerte, separación, discapacidad,...), nos "rompe" por dentro, tenemos la obligación de volver a "reconstruirnos". Porque sentirnos víctimas de las circunstancias nos sitúa en una posición que anula cualquier posibilidad de cambio en nuestras vidas. A lo largo de  estos años en la Clínica y por mi propia experiencia personal he podido constatar que en el caso de la discapacidad, la "tragedia" no acaba siendo  la limitación, la afectación o la dolencia que puedan padecer l@s hij@s; la verdadera tragedia la viven los padres, cuando no consiguen aceptar la situación que les ha tocado vivir,  y caen en la resignación y la autocompasión.  Siempre existe algún motivo por el que seguir luchando, el reto es encontrarlo. Porque nunca podremos pedirle a nuestr@s hij@s que luchen, que se superen, que se centren en sus posibilidades y no en sus limitaciones, que encuentren su motivación, si nosotros mismos no lo hacemos. No son nuestras palabras las que les enseñan a vivir, aprenden con nuestro ejemplo.

Más allá de la discapacidad, está nuestr@ hij@, su vida, la nuestra, la de sus herman@s, la de nuestra pareja...más allá de la discapacidad está todo lo que en verdad importa. Todo eso que da forma y sentido a nuestra vida. Como siempre digo, hemos de aprender a mirar más allá. Tenemos que "normalizar" nuestras vidas entendiendo que hay "otras" formas de vivirla y que al final  lo que cuenta es nuestra actitud frente a ella. Porque "No puedes escoger las cartas que te tocan en la vida, pero sí cómo jugarlas" Randy Pausch. Seguramente con el paso del tiempo todo adquiera otro significado.  Pero mientras tanto que tal si convertimos el agua en "un buen café".

Inés Canal López