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noviembre 03
HIJ@S CON DISCAPACIDAD: 10 CONSEJOS PARA PADRES/MADRES EN EL PROCESO DE ACEPTACIÓN

HIJ@S CON DISCAPACIDAD: 10 CONSEJOS PARA PADRES/MADRES EN EL PROCESO DE ACEPTACIÓN

  • BY: ClinicaRehabilitacionInfantil
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Saber que un niño pueda padecer algún tipo de discapacidad es una cosa, aceptar que se trata de nuestr@ propi@ hij@, es cosa aparte.  Hay que vivirlo para entenderlo y aunque no todos reaccionamos del mismo modo, existe un "proceso" por el que todos solemos transitar.

pasos

 EL PROCESO DE ACEPTACIÓN

La negación suele ser el punto de partida. El dolor es tan intenso que para sobrellevarlo tenemos que negar lo que sucede, es un mecanismo de defensa frente a una realidad que no queremos vivir. No aceptamos lo que está sucediendo, es una pesadilla, no puede ser verdad, tienen que estar equivocados. De ahí que en muchas ocasiones exista ese  peregrinaje médico incesante en busca del diagnóstico "deseado".  

A continuación llega la rabia, uno se enfurece con todo y todos y no deja de preguntarse: porqué. Sabemos que en el mundo hay millones de personas que padecen algún tipo de discapacidad, pero ese conocimiento teórico no es argumento suficiente para dar respuesta al interrogante de porqué a "mi" hijo. Solemos valorarlo como algo "personal", no nos "merecemos" lo que está sucediendo, es injusto...pero la realidad es que nadie se "merece"una enfermedad o limitaciones físicas, auditivas, visuales, etc., son cosas que suceden, y a veces nos suceden a nosotros.

De la rabia pasamos a la negociación. Ya no negamos la situación y aunque todavía no la hayamos aceptado, nos mostramos más abiertos y más centrados en la búsqueda de "soluciones". El problema es que si bien hay tratamientos, terapias, y un conjunto de medidas rehabilitadoras cuyo objetivo principal es el de desarrollar al máximo sus capacidades, minimizando los efectos de su afección; no hay "solución" para la discapacidad. Tenemos un hijo con una discapacidad, que independientemente de la que sea, le acompañará el resto de su vida.

Una conclusión que sin duda da lugar a la tristeza...esa emoción que físicamente nos ralentiza y nos deja sin fuerzas porque su objetivo es ayudarnos a "soltar" y dejar ir aquello que sentimos hemos perdido definitivamente. Nos enfrentamos a una realidad que duele, y toca decir adiós a todo aquello que fueron expectativas y futuros imaginados. Las cosas parece que no serán como imaginábamos que serían. 

Y después de mucho llorar, uno se "rinde" y decide hacer las paces con la vida, se acabó pelear con la realidad que "es", y así llega la aceptación. Es el momento de recoger los pedazos, reconstruirnos y dar un nuevo sentido a nuestras vidas. Hemos llegado al final de ese camino en el que hubieron muchas lágrimas, pero que era preciso recorrer para iniciar otros rumbos. 

Para algunos la transición de este proceso es lenta pero eficaz, sin embargo, otros no podrán evitar quedarse atascados en alguna de las fases. Es importante saber que si nos quedamos atrapados en alguna de las 4 primeras etapas: negación, rabia, negociación o tristeza, podemos acabar haciendo crónico un proceso que necesariamente ha de llegar a su etapa final: la aceptación. Cuando esto sucede es necesario pedir ayuda, porque no todas las personas están en todo momento preparadas para hacer frente a la situación que les ha tocado vivir. Las experiencias de vida previas, nuestra actitud y carácter, nuestras creencias, el apoyo emocional con el que contemos....son factores determinantes a la hora de superar cualquier situación de adversidad.

10 CONSEJOS PARA PADRES/MADRES:

  • Date permiso para sentir: tienes que abrir tu corazón y expresar las emociones que surjan. Hay que pasar por el dolor, la rabia, la tristeza, el miedo, para poder sanar y cerrar las heridas. Habrá personas (incluso tú mism@) que insistan en que tienes que "mostrarte" fuerte y no llorar, se equivocan, a veces es la mejor válvula de escape para la enorme tensión interna que estás viviendo. En este momento es cuanto más debes quererte y respetarte.  Es momento de iniciar un camino en el que seguramente habrá muchas lágrimas, pero que es necesario transitar, para dejar atrás y comenzar uno nuevo. 
  • Date tiempo: necesitas tiempo para poder encajar todo lo que estás viviendo.  Si sabes aprovecharlo, el tiempo siempre te  ayudará a asimilar las nuevas situaciones, a verlas desde otras perspectivas y sobre todo a  transmutar las emociones. "Confía en el tiempo que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades" decía Miguel de Cervantes
  • Rodéate de un buen círculo afectivo: la familia y los amigos pueden aportarnos esa sujeción que en los momentos de mayor debilidad tanto necesitamos. La clave para superar cualquier situación de adversidad siempre está en los afectos. La pareja es otro pilar fundamental, hay que ayudarse mutuamente procurando que nuestro vínculo se fortalezca. Nadie mejor que nuestra pareja puede saber los sentimientos que estamos experimentando, ambos estamos pasando por lo mismo.
  • Relativiza: no se trata de restar importancia a lo que nos ocurre, pero sí de ser conscientes que no somos los únicos en el mundo que estamos atravesando una situación de dolor o sufrimiento. Muchas otras personas pasan o han pasado situaciones incluso peores y las han superado, y eso, ha de ser un incentivo para hacer frente a nuestra propia experiencia.
  • Haz las paces con tu vida: a veces nos enfadamos con la vida por las experiencias que nos pone en nuestro camino, como si se tratara de algo personal. Y si ese enfado nos conduce a la acción...perfecto!, pero si se convierte en resentimiento o incluso en odio que es aún peor, llegó el momento de hacer esa parada en el camino que nos conduzca al perdón. Porque el perdón es el único que convierte las heridas en cicatrices que aunque no desaparecen, ya no duelen.
  • Rompe tus límites mentales: analiza cuáles son tus creencias y tus prejuicios, las barreras suelen estar en nuestra mente. La discapacidad de un hijo no está reñida con la felicidad, ni con la suya ni con la nuestra. Hay que aprender a mirar más allá de la discapacidad, hay que aprender a ver con el corazón, recuerda lo que decía Antoine Saint Exupery en El Principito... "Sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos"
  • Ocúpate más y preocúpate menos: Tienes por delante mucho que hacer, céntrate en esas tareas que requieren de tu atención cada día y empieza a dejar a un lado esos miedos  acerca del futuro que pueden llegar a paralizarte. Cada cosa será a su debido tiempo. Ya gestionarás y solucionarás  todas aquellas cuestiones que en este momento no son prioritarias. Es tiempo de actuar, no de "elucubrar"
  • Apuesta por el optimismo: una persona que piensa en positivo siempre encontrará soluciones donde otro sólo ve dificultades. No se trata de engañarse, ni de no hacer frente a la realidad; se trata de mirar hacia adelante con fe y esperanza. La actitud es una manera de ser, y las maneras se aprenden. Cuando creemos y confiamos en que seremos capaces de superar las dificultades que se nos presenten, nuestras posibilidades de lograrlo se multiplican.
  • Reconduce tu vida: construye activamente ese presente que te haga avanzar en la dirección que deseas. La vida es impredecible, es cambio constante y sólo quienes se muestran flexibles, son capaces de adaptarse y sobrevivir...son capaces de encontrar el modo de ser felices. Cuando un suceso traumático da un vuelco a nuestra vida, nuestro orden de prioridades suele alterarse por completo, y quizá lo que ayer era importantísimo, ahora incluso carece de significado. Llega el momento de replantear nuevas metas, de mirar hacia adelante y darle un nuevo sentido a nuestra vida.  

 

"Cuando haya pasado la tormenta, centra tu atención en reconstruir tu vida, no pierdas el tiempo mirando hacia atrás"  Jorge Bucay

Inés Canal López